Branding
Tu oficina también es tu marca (aunque no lo sepas)

Cuando pensamos en marca, pensamos en logo, colores, tipografía. Rara vez pensamos en la silla donde se sienta un cliente mientras espera, o en el olor que tiene la entrada de nuestro local. Y sin embargo, esos detalles están comunicando todo el tiempo — con o sin nuestro permiso.
El espacio habla antes que tú
Un cliente forma una opinión de tu negocio en los primeros segundos, mucho antes de que alguien le diga una palabra. Una sala de espera desordenada, una recepción fría o una oficina que no se parece en nada a la web que la vendió generan la misma sensación que una promesa incumplida.
No hace falta reformar, hace falta coherencia
No se trata de gastar en diseño de interiores caro. Se trata de que el espacio físico diga lo mismo que dice tu marca en cualquier otro canal: los mismos colores, el mismo tono, la misma sensación. Un pequeño detalle coherente comunica más que una reforma completa sin criterio.
La próxima vez que entres a tu propio negocio, entra como si fueras cliente por primera vez. Lo que sientas en esos diez segundos, probablemente sea lo que tu marca está diciendo de verdad.

Las palabras que tu marca nunca debería usar
Una lista con humor de los clichés de marketing más gastados — y qué decir en su lugar para sonar como una persona, no como un folleto.

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