Branding
El día en que tu propio equipo deja de creerse la marca

Una marca no la construye solo el departamento de marketing. La construye cada persona que responde un teléfono, entrega un pedido o atiende un reclamo. Y si esas personas no creen en lo que la marca dice ser, tarde o temprano se nota.
El equipo es la primera audiencia
Antes de convencer a un cliente, una marca tiene que convencer a su propio equipo. Si los valores que se predican puertas afuera no se viven puertas adentro, el discurso se cae en el primer contacto real con el cliente.
Cómo se nota cuando falla
Se nota en el tono con el que alguien contesta un mensaje, en la energía con la que se explica un producto, en pequeños gestos que ninguna guía de marca puede forzar si no son genuinos. Ningún manual de identidad compensa a un equipo que no está convencido.
Antes de invertir en la próxima campaña, vale la pena preguntarle al equipo: si tuvieran que explicarle a un amigo por qué trabajan aquí, ¿qué dirían?

Tu oficina también es tu marca (aunque no lo sepas)
El espacio donde recibes a tus clientes comunica tanto como tu logo — a veces más. Qué dice tu oficina de ti sin que lo hayas decidido.

Las palabras que tu marca nunca debería usar
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