Branding
Copiar el logo de tu competencia no es una estrategia

Pasa más de lo que parece: una empresa ve que su competencia rediseñó su logo y, sin mucho más análisis, decide que también necesita un cambio. El resultado casi siempre es el mismo — una marca que se parece más a la competencia que a sí misma.
El rebranding por pánico no resuelve nada
Cambiar de imagen porque otro lo hizo no soluciona el problema real, que casi nunca es visual. Si tu marca no está funcionando, el problema suele estar en la estrategia, no en la tipografía del logo.
Cuándo sí tiene sentido cambiar
Un rediseño tiene sentido cuando la marca ya no representa lo que el negocio es hoy, cuando hay inconsistencia entre canales, o cuando la identidad actual genera confusión real con la competencia. En esos casos, el cambio parte de un diagnóstico, no de una comparación.
Antes de rediseñar nada, vale la pena preguntarse: ¿este cambio resuelve algo que de verdad nos está costando clientes, o solo nos hace sentir más al día?

Tu oficina también es tu marca (aunque no lo sepas)
El espacio donde recibes a tus clientes comunica tanto como tu logo — a veces más. Qué dice tu oficina de ti sin que lo hayas decidido.

Las palabras que tu marca nunca debería usar
Una lista con humor de los clichés de marketing más gastados — y qué decir en su lugar para sonar como una persona, no como un folleto.

El día en que tu propio equipo deja de creerse la marca
Sin un equipo convencido, no hay marca creíble puertas afuera. Por qué la cultura interna es la primera audiencia de cualquier estrategia de marca.
