Branding
Naming: por qué el nombre de tu empresa no sale de una lluvia de ideas de una tarde

Elegir el nombre de una empresa parece fácil hasta que hay que hacerlo de verdad. Muchos negocios terminan con un nombre elegido en una tarde, entre amigos, porque “sonaba bien” — y descubren meses después que no dice nada sobre lo que hacen.
Un buen nombre resuelve un problema estratégico
Antes de pensar en el nombre en sí, hay que responder preguntas más incómodas: ¿a quién le hablamos?, ¿qué queremos que la gente sienta al escucharlo?, ¿qué nombres ya existen en nuestro sector y qué código estamos rompiendo o siguiendo?
Sonar bien no es lo mismo que funcionar
Un nombre puede sonar precioso y aun así ser un problema: difícil de pronunciar, parecido a otra marca, imposible de registrar como dominio. El proceso serio de naming filtra primero por estrategia y luego por estética, no al revés.
Si tu negocio está por nacer, resiste la tentación de decidir el nombre en la primera reunión. Es la palabra que vas a repetir miles de veces — merece más que una tarde.

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